El pasado martes 10 de noviembre, los alumnos de primer y segundo curso de Formación Profesional Básica disfrutaron juntos de un día diferente. Era momento para reflexionar, conocernos mejor a nosotros mismos y, sobre todo, fortalecer lazos con los demás. Alejados del bullicio de la ciudad, en la Casa de Oración de las Dominicas, y acompañados de un día casi primaveral, transcurrió una intensa pero reconfortante jornada. Allí compartimos, pensamientos, inquietudes, almuerzo, pero sobre todo risas y muy buenos momentos.

Como colofón a esta gran mañana, alumnos y profesores se convirtieron en artistas por un día. Los chicos del proyecto “Un barrio para todas y todos” de la Parroquia de Santo Toribio ofrecieron una lección magistral en la complicada disciplina de la “caja”. Con más o menos tino, a ritmo de percusión, pusimos fin a unas convivencias que, a buen seguro, serán cariñosamente recordadas.