“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…” (Bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX )

El jueves 5 de diciembre, como todos los años, hemos celebrado en nuestro colegio la Virgen Inmaculada, festividad del 8 de diciembre, en la que festejamos que María es totalmente pura y está libre de pecado.

Fue un acto consistente, en este caso, en la lectura de una serie de reflexiones y del evangelio de la Anunciación, realizado por cada clase en el vestíbulo del centro, frente a la imagen de la Virgen. Mediante este sencillo gesto, tomamos conciencia de la importancia del día para los creyentes y ensalzamos la figura de la Virgen y su pureza, nuestra madre y el mejor modelo a imitar.