Una experiencia realmente bonita, como profesional y como padre. Una oportunidad para compartir, aprender, reír y vivenciar todo aquello que se ha ido trabajando a lo largo de un mes.

Las familias implicadas en la escuela de padres participaron en el II Proyecto de Inteligencias Múltiples “Un día en la granja”, con anterioridad abordamos el Museo de Escultura Policromada.

Pretendemos acercar a nuestros hijos al conocimiento de una realidad, desde las múltiples vertientes que nos ofrece nuestro cerebro: riqueza de vocabulario, localización, música, colores, espiritualidad, conocimiento intra e interpersonal, matemáticas de una realidad concreta. En este caso, una granja es un escenario único para poder trabajar con nuestros hijos.

Durante el mes de enero-febrero hemos vivido esta experiencia en familia. Nos hemos levantado por la mañana con el cacareo del gallo, para posteriormente sacar a pastar a nuestra vaquita simbólica que teníamos estabulada en algún rincón de la casa. ¡Si, eso es! durante un mes nuestros hijos han sido ganaderos responsables.

Hemos pintado, recortado, pegado, rezado a San Isidro Labrador, cantado “country”, y un sinfín de actividades más que nos han acercado día a día al conocimiento de lo que podría ser “un día en la granja”.

Es imposible olvidar las actividades conjuntas realizadas en el centro. Un viernes realizamos un teatro de marionetas, donde los niños pudieron disfrutar de las peripecias del “Lobo y los tres cerditos”, y la elaboración de un macromural que hoy en día adorna las paredes de nuestra sala.

Y como colofón de todo, un día en la granja escuela las Cortas de Blas. Una experiencia para el recuerdo. Los niños disfrutando, a veces llorando al ver las dimensiones reales de los animales, sus movimientos, la textura de su piel… El conejo fue la delicia de todos los niños. Nadie se fue sin tocarlo. Para ellos una oportunidad única.

Por la tarde, con ingredientes de la granja, manos a la masa. Nuestros hijos participaron de la elaboración de bizcocho riquísimo, al que dimos fin casi antes de que saliera del horno. He de decir que alguna madre copió la receta.

Es difícil resumir tantas vivencias, pero quisiera desde aquí agradecer a todas las familias implicadas por su esfuerzo y dedicación. Gracias.