El pasado día 3 de mayo se hizo entrega del premio del concurso de cuentos celebrado con motivo de la Semana Cultural. Por ello, la temática fue ”Castilla  sus castillos”. La merecedora ganadora ha sido la alumna Marielos Salazar Cabrera, alumna de 3º B.

El premio ha consistido en un juego de mesa inspirado en la época medieval en la Ciudad de Carcassonne.

 

Estas fotografías muestran el momento de entrega del premio por parte de la Directora de Secundaria, Carmen Escudero y de la Jefa de Departamento de Lengua, Teresa Cañibano en la clase de 3ºB.

 

 

 

 

Enhorabuena Marielos!!!!

El cuento premiado es el siguiente:

ENTREVISTA  MEDIEVAL

Marcos era un joven científico, de unos 28 años. Le gustaba la historia, y un día se le ocurrió junto a otro científico de prestigio, embarcarse en el proyecto,poder conocer a alguien del pasado. Tardaron tres o cuatro años en construir el artefacto, pero después de un duro trabajo, decidieron conocer al padre del tatarabuelo de Marcos que fue la mano derecha Fernando II, durante la Edad Media. Vivió en el reino de Castilla durante toda su vida, y conoció a fondo las distintas formas de vida de esta época. Les pareció interesante, así que tras activar la máquina, se encontraron frente a frente con un hombre apuesto, de baja estatura, pero con muy buena vestimenta. Les dijo que, era un hombre confianza del rey de esa época, y que además se encargaba de proteger el castillo. A él le habían asignado la parte de la torre del homenaje desde donde se podía observar todo el patio de armas, la capilla, y  más partes del resto del castillo.

El castillo era un continuo movimiento de caballeros armados, espadas, lanzas, la corte entraba y salía, el rey se paseaba pensativo, y el trovador no paraba de anunciar las últimas noticias sobre los enemigos. Estaban combatiendo por un pequeño territorio a las afueras del feudo, en esa época. Al preguntarle por su vestimenta, y si todo el mundo vestía igual que él, el padre del tatarabuelo les conto que la gente vestía con túnicas de lino o algodón gris, capas de diversos colores y zuecos o sandalias. Pero que el rey, se vestía con capas decoradas con diamantes, sandalias hechas minuciosamente a medida, y mas ropa exclusiva, que determinaba su clase social.

Marcos sintió curiosidad por el resto de su familia, su mujer, sus hijas, ¿a qué se dedicarían? ¿dónde vivirían? El apuesto caballero les respondió a todo, su mujer se dedicaba a cocinar, limpiar y hacer las tareas del hogar, y los hijos a ir a la escuela, aunque no todo el mundo se lo podía permitir. Vivían en una casa cerca de la plaza central del feudo, donde se encontraba el mercado; justo al lado del monasterio. Veían todos los días, a los monjes copiando a mano los libros, rezando y realizando sus tareas. En el mercado compraban los alimentos necesarios, comían mucho pan, ya que era barato; pero la comida favorita del padre del tatarabuelo eran sin duda las uvas, pero estaban solo al alcance de los más privilegiados. Marcos y su compañero científico, disfrutaban escuchando atentamente al caballero. Marcos apuntaba todo en una pequeña agenda, haría un proyecto de todo esto, le parecía tan interesante. Les gustaría saber cómo es vivir sin todas las cosas materiales de esta época, y probar la forma de vida medieval. Vivir sin televisión, ni radio, ni ningún tipo de electrodoméstico ni aparato electrónico. Vivir el día a día medieval, conocer las diferentes tareas, con sus herramientas, las clases sociales, las costumbres, las tradiciones, las fiestas, etc.

Así que terminaron de preguntarle al padre del tatarabuelo de Marcos, sus últimas inquietudes y le volvieron a meter en la cápsula donde le devolverían a su época. Justo después de regresarle a la Edad Media, los dos jóvenes científicos, se propusieron construir algún día una máquina con la que pudieran vivir en la Edad Media. Pero eso, ya sería otra historia.

Marielos Salazar Cabrera